Prediálisis

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Cuando la Insuficiencia Renal es terminal, como tratamiento a esta enfermedad  está la diálisis o el trasplante. El especialista será el que valore cuando comenzará el tratamiento, pudiendo ser inmediato o esperar un tiempo en un estado llamado prediálisis.
En la actualidad, los nefrólogos optan por una detección temprana de la enfermedad para un aprovechamiento de la función renal residual en pro de una diálisis de mayor calidad y mejor pronóstico de la enfermedad renal terminal.


El nefrólogo prescribe los cuidados necesarios para cada paciente de manera individual y en cada  momento. En general, habrá limitación de la ingesta de sal para el control de la tensión arterial, y una limitación de la ingesta de proteínas que nos permitirá alargar, en muchos casos, el estado de prediálisis.
En esta fase, los enfermos deben ir conociendo la enfermedad y los diferentes tratamientos sustitutivos para que cuando llegue el momento se elija el más conveniente a las circunstancias personas (características tanto biológicas, como individuales y sociales), teniendo en cuenta a su vez las recomendaciones del especialista.


La elección de una técnica de diálisis, entre las dos que se nos ofrecen (hemodiálisis o diálisis peritoneal) depende de múltiples factores, tanto de carácter clínico (pacientes con hernia abdominal, con cardiopatía isquémica, con arritmias cardíacas...) o de carácter socio-económico (lejanía del domicilio con respecto al centro de diálisis…), pero hay que tener en cuenta que ambas son excelentes formas de tratamiento y pueden dar resultados satisfactorios.
Estos tratamientos sustituyen la función renal, además del trasplante, aunque éste por características médicas o fisiológicas, solamente está indicado al 20 %, aproximadamente de los enfermos.


Dos son los tratamientos que pueden sustituir la función de los riñones: la diálisis, en sus dos modalidades de hemodiálisis o diálisis peritoneal, o el trasplante.

Sobre Alcer Almería

ALCER Almería es una asociación para la lucha contra las enfermedades del riñón con fines no lucrativos. Declarada de Utilidad Pública en el año 1984, lucha por el bienestar y la mejora de la calidad de vida de los afectados y sus familiares, con el respaldo de nuestros socios: la unión hace la fuerza


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